EL
HUEVO
ESTRUCTURA DEL
HUEVO
Antes
de describir la estructura básica del huevo, debemos advertir que la
anatomía del mismo nos permite reconocer anormalidades e instigar
terapéuticas apropiadas o adoptar las medidas preventivas para resolver
problemas de muerte embrionaria y desórdenes reproductivos femeninos.
La
estructura de todos los huevos es siempre la misma. Sólo difieren en el
cianotipo dentro de ellos. A efectos prácticos para cualquier estudio
del huevo, podemos decir que se compone de las siguientes partes principales:
la cáscara y sus distintas membranas, cámara de aire, la
albúmina, la yema y el disco germinal.
1. La cáscara.
Una
vez formado el huevo, tiene éste una forma irregular ovoide porque un
extremo es más ancho y más plano que el otro y su máximo
diámetro se encuentre más cercano al extremo más ancho. Por
tanto, si rodamos un huevo sobre una superficie plana, rodará
describiendo un círculo.
El
grueso de la cáscara, el tamaño, la forma y la
pigmentación varía según la especie e incluso dentro de la
misma especie pueden existir algunas diferencias, sobre todo en
morfología y en tamaño.
La
cáscara del huevo, además de darle a éste una
protección física, protege al embrión frente a
microorganismos y controla la transpiración. Regula, pues, la
evaporación y es la fuente de carbonato cálcico para la
formación de los huesos del polluelo.
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La parte exterior
es una capa delgada de material muy denso, mientras que la interior es una capa
ligeramente más gruesa dispuesta como una esponja. Al estar construida
así, resulta ser muy fuerte desde la parte exterior; tanto es así
que si queremos romper un huevo intacto, tenemos que hacer una fuerza
considerable para conseguir este fin. Sin embargo, para hacer un agujero desde
el interior es necesaria una fuerza mínima, ya que la capa interna es
esponjosa y porosa, y mucho más al final de la incubación. Esto
explica cómo el polluelo sale del interior con relativa facilidad.
Muchos
agujeros o poros minúsculos perforan el grueso entero de la
cáscara. Hay muchos más poros por milímetro cuadrado en el
extremo más ancho del huevo que en la parte contraria. La función
de estos poros es permitir el intercambio de gases respiratorios de
dióxido de carbono y de oxígeno y controlar el índice de
vaporación del agua.
Las
bacterias infecciosas pueden entrar a través de estos poros aunque la
estructura mantiene a la mayoría de ellas fuera. El número mayor
de bacterias puede entrar si la cáscara está mojada y sucia, y
son normalmente suficientes para vencer los mecanismos de defensa de las
membranas y albúmina. Si estas condiciones se dan se produciría
la muerte del embrión.
La
porosidad de la cáscara varía bastante de un ave a otra.
Así, los patos que depositan sus huevos en vegetación sobre el
agua o en tierra pantanosa tienden a tener cáscaras muy porosas,
mientras que aquellas aves que hacen sus nidos en cavidades rocosas u otros
lugares secos, las tienen muy impermeables para impedir la excesiva
evaporación del agua.
Los
experimentos llevados a cabo en una perdiz Roulroul que se encuentra en una
casa tropical húmeda produjo huevos normales, pero cuando las mismas
aves se instalaron en una casa más seca produjeron huevos con
cáscara más densa para prevenir la pérdida de humedad.
2. Membranas de la cáscara y Cámara de aire

Hay dos
membranas alrededor del huevo: la exterior que se ata firmemente a la
cáscara (de hecho la cáscara se deposita en ella) y la interior
que se sujeta a la porción densa de la albúmina.
Cuando los
volúmenes de la cáscara se encogen con la evaporación y la
utilización del embrión, las dos membranas se separan en el
extremo más ancho del huevo para formar la cámara de aire. Este
espacio de aire es vital para el desarrollo del embrión: permite la
evaporación dentro de una estructura rígida, es útil al
polluelo para su movilidad y sirve para respirar cuando rompe la membrana
interior antes de eclosionar.
Supervisar
el tamaño de esta cámara de aire durante la incubación
es vital para poder hacer alguna
modificación en este período.
3.
Albúmina
Podríamos
definir la albúmina como la tienda que suministra al embrión todo
lo necesario para su formación y crecimiento, al mismo tiempo que le
proporciona un medio líquido durante todo este proceso.
Tiene
un 10% de proteína, el resto es agua. Y se deposita alrededor de la yema
en la parte superior del oviducto. Contiene vitaminas y minerales, mientras que
la yema contiene la grasa soluble.
Dado
que la albúmina no es una masa uniforme, podemos distinguir varias capas
que la componen:
Capa media: Es
viscosa y tiene una apariencia de gel blanquecino y es menos densa que la yema.
Está adherida a la yema del huevo a través de las ligaduras
suspensorias.
Capas interna y
externa: Estas capas claras son más finas que la capa media.

La
albúmina no es de consistencia uniforme. Una parte de ella es espesa;
otra es delgada y acuosa. La albúmina espesa, además de ser
utilizada como comida, tiene una función como ligadura suspensoria y
amortiguador para la yema. La parte de la yema que está en contacto con
el disco germinal es más ligera que el resto de la misma. Por esta
razón siempre tiende a flotar en la cima. Las ligaduras suspensorias son
las responsables de que la yema vaya girando y así el disco germinal
esté siempre en contacto con nutrientes frescos que son esenciales para
el embrión. De ahí la importancia del volteo durante la
incubación.
Si
este proceso no actuara de este modo, la yema, al ser más ligera
tendería a flotar y pegarse a la membrana de la cáscara. Por
ello, es importante que en el almacenaje de los huevos antes de la
incubación se proceda al cambio de posición volteándolos
regularmente.
En las
fases primarias del desarrollo del embrión - antes de que se haya
desarrollado el sistema sanguíneo para atraer nutrientes y
oxígeno a él – sólo puede usar los nutrientes que
están en contacto con él. Al volverse el huevo le da una nueva
fuente inmediata de comida y oxígeno dentro de la capa delgada blanca.
4. La yema
La yema
también se forma en el ovario junto con la célula del germen
femenino. Consiste en una bolsa esférica rodeada de la membrana
vitelina. Su color puede ser más o menos amarillo dependiendo de la
especia y de la dieta. Es una inmensa tienda de reservas de comida.
Esta
reserva de comida está compuesta de 50 % de agua, 30% grasa y 20%
proteína. La reserva de comida no se usa durante la incubación
pero es arrastrada a la cavidad abdominal del polluelo sólo antes de
salir del cascarón y es necesaria como alimento durante los primeros
días de su vida.
Los
anticuerpos maternales están presentes en la yema y le proporcionan al
polluelo una inmunidad pasiva. De ahí que en la mayoría de los
casos el recién nacido no presente problemas de enfermedades en los primeros
6-7 días de vida.
Aquellos
huevos de especies como faisanes, patos y gansos que tienen una yema
relativamente grande comparada con el resto del huevo, los polluelos nacen
desarrollados, activos y móviles. En cambio, aquellos huevos cuya yema es
relativamente pequeña nacerán desnudos y desvalidos.
5. El disco germinal

Es
una mancha blanca pequeña, redonda, opaca, situada en la superficie de
la yema del huevo.
Está formado por la unión de una sola célula
producida en el ovario de la hembra y otra célula de esperma producida
por el macho.
La
célula hembra contiene la mitad del número total de cromosomas
(información genética) y la célula masculina la otra
mitad.
Después de la fusión o fertilización de las dos
mitades la célula resultante se divide en dos, estas dos células
crecen y se dividen una y otra vez hasta que el huevo sale al exterior. La masa
de células es visible como el disco germinal. Durante la
incubación esta masa de células crecerá, se
dividirá y especializará para formar el polluelo, y usará
el resto de los volúmenes del huevo como comida.